domingo, febrero 28, 2016

El Jinete del Apocalipsis


 4:41 pm



Un par de horas después, el Cancerbero que se le escapó
al Jinete del Apocalipsis

(Nota: las fotos de arriba también son en colores)

REBELIÓN




El Cachalote feliz



sábado, febrero 27, 2016

EL HOMBRE DE LA CASA

Aquí donde me ven

A mí gusta tender la cama

No lo hago con frecuencia
porque uno no debe abusar
de los placeres

(En especial de los placeres
  de la cama)

Me gusta la sensación
De la primera manta
Que cubre la sábana
Y la sobresábana

Es una manta de lana virgen
Con rayas rojas verticales

Cuando la compramos
(en vísperas de nuestro matrimonio)
Tenía cadillo entre la trama
Y olía a humo de fogata
Y durante varios años
Nos levantamos todas las mañanas
Con sabor a amor
  Y con olor a páramo
  Y a rancho

Así también era
La segunda manta
Cuando la compramos

Y así eran la tercera y la cuarta
Son mantas pesadas
De colores tierra
Que van cayendo
Una sobre otra
Como capas

De un sistema

Artesanal

De información geográfica


A pesar de haber vivido juntas
(Y con nosotros)
Desde que nos casamos
Cada manta cuenta una historia

         Diferente

Cada manta es una estación
Y es un paisaje

(Un tipo de suelo
  una vocación
  un proceso geológico
               latente)

Cuando yo tiendo la cama
Sobrevuelo cada paisaje
Con mis manos

Y me voy con la imaginación
Por cada camino del paisaje

Por supuesto
      Me demoro demasiado

Y las sábanas no quedan tan templadas
Ni las mantas tan parejas
Como cuando tiende la cama
                                               La muchacha

Me gusta doblar la parte alta
De la sobresábana
     Para formar una especie
         De playa
Frente al océano de la cama


Y me gusta devolverles
La textura de nube
A las almohadas

Y que queden frías
Como si de verdad
        Fueran nubes
        De los dominios más intrépidos
                                              Del aire

Y extender el cubrelecho
Como una capa vegetal
                  Sobre esa litósfera de lana

Y cuando siento
Que el trabajo ha sido bueno
Y quedo satisfecho

(Porque además sé
que un hombre y una mujer
habitarán esa Tierra horizontal
      recién creada)

Doy por terminada la obra
Y me acuesto a descansar
         Sobre la cama
  
                                                                        Bogotá, Mayo 18 del 2003
                                                                                          


Defectos



Tengo dos (tres) grandes defectos:

1.   No soy ágil y mi cuerpo carece totalmente de flexibilidad.

2.   Cuando estoy nervioso me como las uñas de los pies.

Gustavo Wilches-Chaux
Bogotá, Septiembre del 2003

Una mujer que sueña en voz alta con ventanas



Habito una mujer que sospeché en la niebla

Que sólo es visible cuando el sol incide en cierta forma

Que atraviesa los muros y las cosas más sólidas


Una mujer como de nubes cardadas

Una mujer de manos largas como ramas


Habito una mujer que sueña en voz alta con ventanas


Habito y me habita una mujer evanescente

Un dejo de madera guardada

Un rastro de pisadas lentas

Una huella de luna entre los árboles


Respiro una mujer de aire entrecortado


De palabras que caen como gotas sobre el agua

Densas

Difíciles

Ahogadas

Espaciadas


Segrego una mujer de grandes alas

Oigo silbar el viento entre sus alas

Cada átomo de viento deja una herida minúscula en mi cara

Habito una mujer de madrugadas largas

De lentas caravanas que se cruzan sin hablar

Como si nada
  
De ladridos lejanos

 Habito y me habita una mujer que sospeché en la niebla


Una mujer que se respira húmeda


Una mujer que puedo asir y beber como la luz y el agua

Haciendo un cuenco apretado con las manos

  
Gustavo Wilches-Chaux

Popayán, Marzo 26 de 1998

Remedios prácticos frente al calentamiento global y demás males que afectan al planeta (2003)

Te recomendamos
 FIRMEMENTE -
 Mezclar la gasolina
con el alcohol
(carburante)
 Y el trabajo
con el placer
 Y proteger cada gota de agua

que no vayas a beber
 Y aplazar para mañana
cualquier Megaproyecto
que puedas hacer hoy
(y así con aplazamientos sucesivos)
 Y a todo caballo regalado
revisarle el colmillo
 Y soltar los pájaros en mano
para que salgan volando
 y te muestren el camino

a los castillos del aire

Gustavo Wilches-Chaux
Bogotá, Mayo 2003

MI NUEVO AMIGO...


... tiene una expresión un poco amarga, pero es buena persona


Nos conocimos hace un rato en el comedor


sábado, enero 23, 2016

De nuestros deberes para con los extraterrestres y otras inteligencias


A raíz de las "luces misteriosas" que se vieron en el cielo bogotano la semana pasada, y que resultaron ser parte de la campaña de expectativa de una película, comparto aquí los capítulos finales de mi libro "De nuestros deberes para con la vida"

El anterior encabezamiento seguramente llenará de extrañeza a muchos de los lectores que hayan tenido la paciencia de llegar hasta este punto del texto.

 Vale la pena, sin embargo, que meditemos un poco sobre cuál sería la reacción de nuestra especie en caso de que, sin lugar a dudas, comprobáramos la existencia de seres vivos –y en especial de seres "inteligentes"- por fuera de nuestro planeta, lo cual muy posiblemente ocurrirá en algún momento de ese milenio que se avecina. (Recordemos que esto fue escrito en 1999).

Conjunción Venus, Júpiter y Luna
Junio 20, 2015

El contacto de nuestra especie con otros seres "inteligentes" sería, sin lugar a dudas, un momento culminante de la historia humana. 

¿Estaríamos preparados para ese encuentro? 

¿Qué luces nos puede arrojar esta especulación sobre nuestras relaciones con nosotros mismos y con los demás seres vivos que existen en la Tierra?

¿Poseemos una ética que nos permita participar adecuadamente de ese episodio cumbre de la evolución de la vida en el universo que sería el encuentro con otros seres "inteligentes"?

 Pensemos con qué criterios evaluaríamos si esos seres son "superiores" o "inferiores" a nosotros, y qué actitud asumiríamos como especie en uno y otro caso.

 Muy posiblemente, en términos prácticos, hoy los consideraríamos "superiores", no si poseyeran un mayor conocimiento y dominio del universo y de sí mismos que el que nosotros poseemos, o si hubieran logrado un grado tal de desarrollo, que pudieran dedicarse de lleno a lo que en términos humanos llamamos la creatividad, la poesía y el disfrute de estar vivos sin tener que preocuparse por las urgencias cotidianas de la subsistencia (esa condena a la que desde nuestros orígenes hemos estado sometidos los humanos), sino que los consideraríamos "superiores" si tuvieran la capacidad de dominarnos, de explotarnos, de convertirnos en "recursos" para la satisfacción de sus necesidades y, por supuesto, si poseyeran una tecnología capaz de neutralizar los esfuerzos humanos para impedir que nos dominaran. Seguramente unos sectores humanos se aliarían con ellos para lograr dominar a otros sectores, y se pondrían "voluntariamente" a su servicio con tal de poder compartir algo de su poder de conquista.


Por el contrario, los consideraríamos "inferiores" si, no importa cuán avanzada fuera su cultura en términos de arte o de conocimiento, no estuvieran en capacidad de evitar su explotación por parte de la especie humana. Sin duda alguna, si poseyeran o ellos mismos fueran "recursos" capaces de otorgarnos ventajas competitivas en la guerra o en el "mercado", nuestra especie no dudaría en apoderarse de ellos y en ponerlos a nuestro servicio, aún cuando ello pusiera en peligro su propia existencia.

 Si fueran "superiores" a nosotros en conocimientos, pero "inferiores" en poder destructivo, ¿estaría nuestra especie preparada para respetarlos y para aprender pacíficamente de ellos?

Si en el medio en donde se desarrollara la existencia de esos supuestos seres, existieran recursos considerados valiosos en la Tierra y esos seres no tuvieran capacidad guerrera para defenderlos, ¿estaríamos los humanos dispuestos a renunciar pacíficamente al dominio de esos "recursos"?

Caimanes al atardecer

 ¿Qué tipo de pruebas de "superioridad" les exigiríamos a los supuestos extraterrestres antes de otorgarles nuestro respeto?

En otras palabras: ¿Ha aprendido algo nuestra especie de toda su trayectoria de conquistas y de violaciones sobre otras especies vivas y de unas culturas sobre otras?
 Aunque en este momento la probabilidad de establecer contacto cierto con una civilización extraterrestre se reconoce como baja, las respuestas a estas preguntas nos pueden arrojar muchas luces sobre nosotros mismos y sobre nuestro compromiso ético con la vida en el cosmos, empezando por la vida en la Tierra.


Si usted fuera un o una extraterrestre "inteligente" y tuviera buen conocimiento de la especie humana, ¿se atrevería a arrimarse por este planeta?

* * * 

"Estudio en el que se exponen las condiciones de habitabilidad de las Tierras celestes"

Desde los viejos libros de astronomía de don Camilo Flammarion que conocí en la biblioteca de mis dos abuelos, hasta los textos modernos y los círculos científicos en donde hoy se trata el tema de la vida extraterrestre, afirman que si en algún otro lugar del universo existiera vida en alguna medida parecida a la vida de la Tierra, pero que no se basara en el carbono como toda la vida terrestre, sino en otro elemento, muy probablemente ese elemento sería el silicio. Porque el silicio, al igual que el carbono, posee una estructura atómica que le permite enlazarse consigo mismo hasta conformar las complejas estructuras que, en el caso del carbono, constituyen la base química de la vida que nosotros conocemos.



En otras palabras: si esperamos encontrar en el espacio formas de vida similares a las terrestres, tenemos que buscar o vida de carbono o vida de silicio.

Exploremos en qué están hoy las tentativas humanas por crear vida en el laboratorio. Desde hace muchos años los seres humanos desistimos en nuestros intentos de crear vida a la manera del doctor Frankenstein, ensamblando "repuestos" de cadáveres hasta formar un monstruo viviente, y hoy la búsqueda de vida artificial se concentra en los terrenos de la informática y está íntimamente vinculada al campo de la inteligencia artificial, que se dedica al desarrollo de máquinas "pensantes".

Hoy en día, para muchos millones de seres humanos, los virus informáticos capaces de infectar desde los computadores personales hasta los más complejos sistemas de las empresas multinacionales o del Pentágono, constituyen un dolor de cabeza tan molesto, y a veces de consecuencias económicas o logísticas más graves, que los otros virus, los de la gripa, la hepatitis o el SIDA.


Luna y Venus
Julio 10, 2013

Si bien los virus no pueden considerarse seres vivos ("carecen de genes y proteínas suficientes para mantenerse"), sí se encuentran muy cerca de las células, que se consideran las unidades básicas de la vida, y de las bacterias, que son células que en sí mismas constituyen un ser autopoyético o con capacidad de mantenerse.

Así mismo, los virus informáticos tampoco pueden considerarse seres vivos, pero son a los programas de computador lo que los virus biológicos son a las células y a las bacterias, y se comportan según los mismos principios informáticos. La tecnología informática no ha creado todavía vida ni en el computador ni en la retorta, pero sí ha llegado a desarrollar sistemas "virtuales" que funcionan autónoma y espontáneamente de manera muy parecida a como lo hace la vida. Tanto es así que, estudiando el comportamiento de esos sistemas virtuales, los biólogos y los científicos en muchos casos han logrado aprender más sobre la vida misma que en contacto directo con los seres vivos, al igual que el desarrollo de la inteligencia artificial ha arrojado ingentes luces sobre el funcionamiento del cerebro y las características de la inteligencia humana. Y nos han puesto a pensar sobre si la esencia de la vida es su sustrato material –en nuestro caso proteínas y ácidos nucleicos- o si es una determinada manera de procesar la información, sin importar si el hardware es de silicio o de carbono, o incluso si no hay hardware. ¿En un futuro lejano, podría evolucionar la inteligencia humana hacia formas virtuales?


Vean: Mitología

En este mismo texto hablamos ya del comportamiento emergente, o sea, de la posibilidad de lograr en el universo del computador, que surjan de manera espontánea comportamientos tan complejos como los caprichosos patrones de vuelo de las bandadas de golondrinas o los patrones de nado de los cardúmenes de anchoas y de sardinas. Comportamientos que surgen de la iteración o repetición y retroalimentación de instrucciones sencillas, y que de pretenderse programar de manera expresa, exigirían miles de horas de trabajo de los computadores más poderosos.


Tempestad sobre Bogotá
Marzo 13, 2014

Los seres humanos, pues, no hemos podido crear vida "biológica" en el laboratorio, pero estamos acercándonos a inesperadas formas de vida "virtual" en el espacio informático. ¿Y de qué está hecho el sustrato material, el hardware, de ese espacio informático, es decir, de los computadores? Fundamentalmente de pastillas ¡¡¡de silicio!!!

Es decir, que muy posiblemente los seres humanos (que somos vida de carbono) estamos a punto de crear esa vida de silicio que esperábamos encontrar en algún lugar del espacio extraterrestre. Nosotros estamos creando a los extraterrestres, y hoy ya convivimos con sus antecesores inmediatos.

Hasta este momento, en cerca de cuatro mil millones años que lleva la vida en el planeta Tierra, toda la evolución se ha dado desde unas formas de vida de carbono hacia otras formas de vida de carbono más complejas o mejor adaptadas.


En este momento, por primera vez en la historia de la evolución de la vida terrestre, estamos acercándonos a la aparición de una forma de vida de silicio a partir de la vida del carbono.

Vida de silicio íntimamente trenzada con la inteligencia artificial, que también tiene como sustrato material el silicio. En el curso de los próximos cien años, muy probablemente antes, una y otra, la vida artificial y la inteligencia artificial, serán realidades cotidianas, y nuestros descendientes estarán compartiendo la Tierra con otros seres inteligentes y conscientes de sí mismos, pero basados en unos fundamentos orgánicos distintos a los nuestros: en la biología del silicio.


¿Estaremos preparando a nuestros descendientes para construir una ética que les permita convivir pacíficamente con esas nuevas formas de vida que nosotros mismos estamos creando?

Cuando eso ocurra, ¿estará la especie humana preparada para que ninguna forma de vida "inteligente" se convierta en explotadora de la otra?

Si en este momento, cuando todavía los computadores están muy lejos de considerarse verdaderamente "inteligentes" y mucho menos "conscientes" de su propia existencia, la humanidad se encuentra en jaque por los posibles errores de los computadores al pasar el calendario del 31 de Diciembre de 1999 al primero de Enero del año 2000; si hoy los robots, que no son conscientes de sí mismos y en consecuencia no poseen intereses propios ni "egoísmos", están dejando sin empleo a cientos de miles de trabajadores humanos, ¿qué pasará cuando efectivamente convivamos con máquinas vivas, inteligentes, dotadas de consciencia, y que además carezcan de las vulnerabilidades biológicas propias de la vida del carbono? ¿Con máquinas físicamente mucho más poderosas que nosotros y con una capacidad de procesar información infinitamente mayor que la nuestra?

Y si la especie humana logra mantener su carácter dominante, ¿estaremos dispuestos a reconocerles derechos a esos seres conscientes y a respetar sus propias vulnerabilidades?

Si bien hoy la informática se utiliza como tantas otras expresiones de la tecnología, en actividades que incrementan nuestro impacto como plaga, también existen múltiples ejemplos de simbiosis afortunadas entre los computadores y lo mejor de nuestra condición humana.

Si hasta hace pocos años la estructura más compleja del universo conocido era el cerebro humano, hoy lo es la noosfera, hecha realidad por la interconexión simultánea y planetaria de cientos de miles de cerebros humanos. Hoy podemos afirmar sin lugar a equivocarnos, que la Tierra no es solamente un planeta vivo, sino además un organismo pensante, envuelto por una telaraña neuronal que cada vez nos vincula a más seres humanos.

¿Qué clase de comportamiento emergente podrá surgir en el futuro de esas interconexiones?

¿Seremos capaces de conectar otros seres vivos no humanos, a esa telaraña de inteligencias de carbono y de inteligencias de silicio entrelazadas?

Junto con la capacidad de nuestra especie para la poesía en todas sus formas (incluidos el humor y la ciencia) y nuestra disposición (aunque subutilizada) para la compasión y la ternura, como ya lo dije atrás, la interconexión actual y potencial de todos los seres humanos a través de las redes informáticas, es uno de los argumentos que hoy, en el aquí y el ahora, me hacen sentir virtualmente orgulloso, esperanzado y feliz de ser humano.

1a edición: Popayán, 1999
2a edición: Bogotá, 2008


Los consideraríamos "superiores" si tuvieran la capacidad de dominarnos, de explotarnos, de convertirnos en "recursos" para la satisfacción de sus necesidades y, por supuesto, si poseyeran una tecnología capaz de neutralizar los esfuerzos humanos para impedir que nos dominaran.

Por el contrario, los consideraríamos "inferiores" si, no importa cuán avanzada fuera su cultura en términos de arte o de conocimiento, no estuvieran en capacidad de evitar su explotación por parte de la especie humana

martes, noviembre 03, 2015

viernes, octubre 23, 2015

¡¡¡CÓMO PASA EL TIEMPO!!!


Cómo pasa el tiempo: a mi nieto ya le dieron llaves de la casa...



Lo que todavía no pasa es la distancia

domingo, septiembre 27, 2015

DESORIENTACIÓN TOTAL. Y finalmente el bobo apareció...


Desorientar: "1.Hacer que alguien pierda la orientación o el conocimiento de la posición que ocupa geográficamente o topográficamente. 2. Confundir, ofuscar, extraviar." DRAE

Más precisamente, perder el oriente.


El 20 de Septiembre en la cuenta de Twitter @RELIGIONyCLIMA vi esta fotografía tomada al amanecer, en la cual lo que parece ser el sol naciente, se asoma en la esquina entre el Capitolio y el colegio San Bartolomé. 

Me llamó la atención porque en esa fecha cayó este año el Equinoccio de Otoño para el hemisferio norte y de Primavera para el sur. En los equinoccios el sol sale exactamente por el oriente y se oculta por el occidente, y la duración del día y la duración de la noche son iguales. Vale decir que esas particularidades son más o menos válidas para todos estos días, entre el 19 y el 25 de Septiembre (como ocurre también entre el 19 y el 25 de Marzo).

La esquina de la Plaza de Bolívar por donde, a partir de la foto de arriba, muy confundido supuse que el 20 de Septiembre había salido el sol

En mi cuenta de Twitter escribí sorprendido -y apresurado- el siguiente tuit: "Ahí vemos muy bien dónde queda el oriente. Sept 21: Equinoccio"

Llevado, entre otras razones, por la curiosidad, el 23 fui a la plaza y brújula en mano comprobé que, efectivamente, el oriente queda en dirección a Monserrate. ¿Cómo podía entonces el día 20 haber salido el sol tan cerca del sur?

En esta toma de Canal Capital creí ver por dónde se estaba ocultando el sol el 22 de septiembre. La misma esquina de la foto de abajo. Mi confusión seguía siendo total: esto indicaría, absurdamente, que en su aparente recorrido diurno el sol estaba haciendo un arco sobre el Capitolio Nacional.


Y el bobo apareció:
Hoy 27 de septiembre, revisando de nuevo el Twitter de @RELIGIONESyCLIMA, encuentro esta foto de Adriana Mejía que aclara el misterio de mi imperdonable desorientación: 

¡Qué verguenza! En la primera foto de arriba lo que pensé que era el sol resultó ser un reflector. Y lo mismo sucedió con la toma de Canal Capital: otro reflector (que ya sabiendo, se ve claramente en la foto diurna).

No puedo menos que recordar la historia de un bobo que se perdió y en su angustia repetía: "Dios mío, Dios mío: que yo aparezca". Bueno: como el bobo del cuento, finalmente aparecí. Menos mal.

Más allá de la vergüenza que siento, este episodio me ha llevado a varias reflexiones y a entender en pluma propia la vivencia cada vez más común de las aves que se desorientan por las múltiples formas de contaminación electromagnética que existen hoy en el planeta, una de ellas la contaminación lumínica. Para ellas esa desorientación implica en muchos casos la muerte.


El sol ocultándose ayer 26 de septiembre, exactamente por el occidente (justo encima del volcán Nevado del Tolima como lo vemos desde Bogotá). 
De este no me cabe la menor duda de que es el sol y no un reflector

Septiembre 23: el sol se oculta por el occidente (derecha en la foto) y se ponen coloradas las nubes al norte

martes, agosto 04, 2015

La caída del mundo y la derrota del LTPLT


 Desde antes de que el LTPLT hubiera sido incluido por las Naciones Unidas en su lista de organizaciones terroristas ya estábamos derrotados. Escribo este comunicado desde las montañas de internet, en una inútil e innecesaria clandestinidad. Estoy seguro de que la organización está infiltrada y de que las mentes de nuestros compañeros más intransigentes y radicales están en su poder.

Comenzaron a llegar masivamente desde hace más de medio siglo procedentes del planeta Acrón. Creo que nosotros mismos los trajimos en los inicios de la llamada “carrera espacial”, aunque no me cabe duda de que sus primeros exploradores ya habían estado aquí. 


Una prueba –no contundente- de ello, es el símbolo del pez (ichthys) que los primeros cristianos utilizaban para reconocerse entre sí y para huir en lo posible de la persecución. Nada tiene que ver con el supuesto origen extraterrestre de Jesús, sino con la evocación encriptada en ichthys a Iesous Christos Theou Hyos Soter: Jesucristo Hijo de Dios Salvador.

Los observadores de OVNIS/UFO (Objetos Voladores no Identificados / Unidentified Flying Objects), al igual que los investigadores de los proyectos SETI (Search for Extraterrestrial Intelligence) que se dedican a monitorear ondas electromagnéticas procedentes del cosmos en busca de algún segmento que pueda interpretarse como “una señal”, no sólo no han encontrado nada, sino que ni siquiera se han dado cuenta de que se han convertido en otros vectores efectivos del virus de Acrón.



Hoy ese virus está en todas partes, pero especialmente hace sus estragos en los centros de investigación, en las instituciones académicas, en las oficinas estatales, en las ONGs y en otras organizaciones y movimientos sociales y sindicales. Y claro, en las agencias del Sistema de Naciones Unidas, las mismas que nos incluyeron en su implacable listado del terrorismo internacional.

Oponerse al virus y pretender combatir sus efectos no se castiga con el exterminio físico del anarquista sino con la condena general a la invigencia y la exclusión. Porque desde hace varias décadas el virus ha logrado inyectar masivamente su ADN en las células humanas y ha convertido a una gran parte de nosotros en unos esclavos que no solamente ignoran esa condición, sino que se sienten orgullosos de ser –inconscientemente- vectores y al mismo tiempo verdugos al servicio de Acrón.


Yo he tomado la decisión de revelarme y rebelarme sin más dilación. Conozco bien las consecuencias a que me expongo y ya fui objeto de las primeras y duras agresiones por parte de los mismos compañeros del LTPLT, cuando me vieron dibujando unas pancartas en las que, en lugar de esas cinco letras que infunden temor cuando aparecen en banderas, brazaletes, capuchas y comunicados, escribí el nombre completo –y para muchos olvidado- de nuestra organización:

LA TIERRA PARA LOS TERRÍCOLAS

Me niego rotundamente a seguir siendo un acrónimo (gentilicio de los nativos y de los esclavos de Acrón).

Gustavo Wilches-Chaux
Bogotá, 10 de Mayo de 2015